Los accidentes del hogar y los ojos

Algo que caracteriza a los niños es su dinamismo y su curiosidad, factores ambos que los hacen susceptibles de poder padecer accidentes. Por ello he aquí una serie de consejos para intentar evitarlos, pues es nuestra responsabilidad protegerlos de todas aquellas actividades que puedan resultarles peligrosas, incluso cuando inadvertidamente podamos ser nosotros los causantes de dichos riesgos.

  • No cambiemos los productos tóxicos de envase ni los dejemos a su alcance.

Mantengamos siempre en lugar lejos del alcance de nuestros hijos los productos que puedan ser nocivos o potencialmente peligrosos, como detergentes, desinfectantes, etc. Nunca cambiemos las etiquetas ni utilicemos botellas comunes para rellenarlos; un olvido posterior puede ser un serio peligro. Cuando le entre algo a los ojos, si es posible llevemos la etiqueta del producto al centro médico para conocer su potencial de daño.

  • Vigilemos los juegos y sus juguetes.

No permitamos que utilicen en sus juegos tijeras, tenedores, o cualquier objeto punzante. No dejemos en manos de un bebe un lapicero pues puede inadvertidamente dañarse los ojos y desde luego no permitamos que jueguen con objetos con punta como dardos, proyectiles, flechas, etc que pueden constituir un riesgo potencial para ellos o para sus compañeros de juegos. A la hora de comprar los juguetes asegurémonos que son los adecuados para la edad del niño, que han seguido los adecuados controles de calidad y seguridad e instruyámoslos sobre su manejo previamente.

  • Cuidemos tanto su lugar de juego como el de descanso.

Con frecuencia golpes inadvertidos con picos de muebles o mesas, bien al dormir o al estar jugando pueden originar un daño importante. Por ello, protejamos todos estos elementos en la casa, sobre todo aquellos que se encuentren a su alcance.

  • Cuidado con los tirachinas y pulpos.

Los modernos videojuegos han sustituido a los tradicionales tirachinas, pero aún debemos tener cuidado con ellos, así como con los sistemas de sujeción estilo pulpos con bandas elásticas acabadas en ganchos que son una fuente de accidentes, evitemos manejarlos con nuestros hijos cerca.

  • Atención a los petardos y cohetes.

Informémonos de la legislación vigente antes de dejar en manos de nuestros hijos petardos o cohetes que aún aparentemente inofensivos pueden suponer un grave peligro para ellos o para las personas que se encuentren en su entorno. No olvidemos que nosotros como padres somos los responsables legales de sus acciones y supervisemos en todo caso siempre su manejo incluso cuando sean aptos para su edad.

Pero en ocasiones el peligro no radica en nuestros hijos, sino en nuestras propias acciones, las cuales de forma inadvertida y cotidiana pueden suponer una fuente de riesgo y de potenciales accidentes para los niños

  • No manipulemos sustancias tóxicas o corrosivas cerca de los niños, pues dada su corta estatura pueden salpicarles a los ojos y originar quemaduras serias.
  • No manejemos cigarros en compañía de nuestros hijos. No solo estamos hablando de los potenciales efectos cancerígenos del humo del tabaco, sino por sí solo los efectos irritantes para los ojos y el riesgo que en un movimiento inadvertido de ellos puedan golpearse con el cigarro en los ojos, lo cual no es infrecuente en las urgencias oftalmológicas originando quemaduras no solo en la piel sino también en los ojos que pueden llegar a suponer un riesgo para su visión.
  • No hagamos bromas de apuntarle con pistolas con proyectiles, arcos o las simples botellas de champán. La fuerza de uno de estos proyectiles, tenga punta o no, chocando accidentalmente con los ojos puede ocasionar un daño irreparable en ellos con el consiguiente daño visual
  • No utilicemos productos de sprays insecticidas o de limpieza cerca de los niños, pues puede salpicarles a los ojos y son productos tóxicos.

Pero en ocasiones por desgracia podemos vernos expuestos a estos accidentes. Así si lo que le ha entrado en los ojos es una sustancia líquida, procedamos rápidamente a lavarlos con abundante agua, pues así eliminaremos el líquido que se ha depositado en los ojos y evitaremos que continúe dañando hasta que reciba la adecuada asistencia médica. Si lo que ha ocasionado el accidente ha sido un objeto punzante o un traumatismo, evitemos toda manipulación de los ojos tapándolos SIN HACER NINGUNA PRESIÓN, solo para protegerlos de frotamientos inadvertidos que puedan aumentar el daño e igualmente acudamos urgentemente al centro médico más cercanos.

Ojala nunca nos vemos expuestos a estas situaciones pero para ello lo mejor es una adecuada prevención.

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