Veo Doble !!!!

La visión doble es una de las situaciones mas incómodas para el desarrollo de nuestra vida cotidiana que nos pueden ocurrir y requiere de un correcto diagnóstico y tratamiento que en ocasiones debe ser urgente.

La diplopía consiste en la visión doble, es decir, vemos un objeto en dos posiciones distintas, ocasionado por problemas en la coordinación de nuestros ojos o bien a nivel cerebral por la integración de dichas imágenes.

Cuando en una persona aparece súbitamente una visión doble, sin ningún antecedente traumático que reseñar, debemos pensar bien en un problema a nivel neurológico que sea lo que ocasione dicha alteración, o bien algún problema de la motilidad ocular que se ha descompensado y origina la diplopia. Por ello, lo inicialmente correcto es una completa valoración por un oftalmólogo especialista en estrabismos para un correcto diagnóstico de la situación motora de nuestros ojos, en colaboración con un neurólogo para descartar cualquier problema a nivel cerebral. No solo deberemos abordar el problema de la desviación de los ojos, sino más importante intentar excluir cualquier causa neurológica que pueda ocasionarlo y que puede incluso comprometer nuestra vida.

En cuanto a la valoración ocular propiamente dicha, existe un gran avance para el diagnóstico que es la denominada videooculografía, mediante la cual podemos determinar con total exactitud la desviación de los ojos en los tres ejes del espacio con una precisión superior a 0,1º. De esta técnica que tenemos amplia experiencia en la Unidad de Estrabismos de Clinica Baviera en Alicante y Valencia, hemos reportado numerosas publicaciones internacionales y colaborado con Oftalmólogos de distintos países para el tratamiento de casos muy complejos, donde estas técnicas han supuesto una pieza fundamental para la comprensión de dichos casos.

En ocasiones la diplopía se produce a consecuencia de un accidente o traumatismo, lo cual establece un causa pero que requiere igualmente un tratamiento independientemente de las actuaciones iniciales para resolver dicho traumatismo.

La visión doble puede tratarse de muy diversas maneras, todas ellas condicionadas por el origen de nuestro problema. Así, inicialmente cuando el problema es por un traumatismo, podemos en las primeras semanas tratarla mediante la inyección de toxina botulínica en la musculatura ocular para mejorar o acelerar el proceso de recuperación. Cuando el tiempo de desarrollo de esa diplopía ya es largo, muchas veces requerirá el empleo de cirugía sobre los músculos oculares, del estrabismo propiamente dicho, para poder recuperar o aliviar esa visión doble, y en esto existen multitud de técnicas quirúrgicas desde muy simples a mucho más complejas, pero que no por ello debemos dejar de afrontarlas.

Cuando dejamos pasar el tiempo con un problema de este tipo, se establecen mecanismos compensadores por el organismo, que intenta eliminar esa visión doble o buscar posiciones de los ojos y de la cabeza donde esa visión doble sea más llevadera. Por ello, con el paso del tiempo pueden adoptarse posiciones de la cabeza que no son normales, inclinaciones o giros, las denominadas tortícolis, que nos llevan a considerar erróneamente que tenemos problemas en la musculatura del cuello, cuando el problema realmente está originado por la musculatura ocular y el movimiento de los propios ojos, con lo cual aunque hagamos sesiones de rehabilitación de la musculatura del cuello, el problema no se solucionará hasta que no intervengamos sobre el origen del mismo, la musculatura ocular y de nuevo aquí es donde el estrabólogo será el encargado de establecer el tratamiento más adecuado.

A veces la desviación es tan pequeña o tras una intervención queda una mínima desviación que puede solucionarse solamente con el empleo de lo que denominamos prismas sobre la gafa, consistente en un tipo especial de cristales que cambian la posición de la imagen, evitando la visión doble y no requiriendo intervención quirúrgica.

Por lo tanto como vemos, existen múltiples alternativas para el tratamiento de la visión doble, pero desde luego la espera o el intentar conformarnos con una situación tan incómoda, no es una opción.

Realmente el problema es muy complejo, requiere de un tratamiento coordinado de varios especialistas, neurólogos, estrabólogos, internistas, etc… para establecer su causa y su tratamiento, pero la satisfacción del paciente, considero tras más de 20 años de experiencia, que es una de las situaciones más agradecidas que se producen en la práctica clínica diaria, posiblemente por la gran incomodidad que supone.

La visión doble o diplopía puede ser un problema intrascendente, pero en ocasiones puede adoptar una gran importancia incluso con compromiso para nuestra vida. Por ello no debemos nunca conformarnos con asumir estas situaciones y por el contrario debemos enfrentarnos a ellas e intentar valorar las posibilidades que el siglo XXI y las modernas técnicas como la videooculografía nos ofrecen para su tratamiento. Los tiempos donde la simple observación era suficiente han pasado a la historia y hoy en día disponemos de modernas técnicas cuya precisión supera el ojo humano y nos permiten un diagnóstico mucho más preciso y por lo tanto poder abordar con mucha mayor seguridad el tratamiento de muchos de estos problemas que anteriormente tenían muy difícil tratamiento.

About the author

Leave a Reply